En 1917, Chicago es un hervidero de gente venida de todos los lugares. El ritmo de construcción es vertiginoso y en cada esquina hay algo nuevo. Ida Meyer es una joven viuda con un pequeño a su cargo, para ella su vida es distinta y monótona. Su familia tiene una gran empresa y ella se empeña en ayudarles, aunque no lo tendrá nada fácil. Su padre tiene planes diferentes para ella, a pesar de que tiene algún pretendiente que la ronda. La aparición de un cadáver en muy malas condiciones, hará que despierte la curiosidad de un trepidante periodista, lo que nunca imaginó es todo lo que escondía aquella muerte.
Nos adentramos en una historia situada en una época en concreto y con personajes muy variados. Sus personajes nos ofrecen historias paralelas, que al final tendrán un solo sentido. Ida Meyer tiene una vida fácil, aunque para ella se le queda corto y se aburre. Buscará como ayudar a su familia y hacer cosas importantes, aunque por la época en la que se encuentran su opinión no siempre será escuchada. Empezará a quitarse el luto y descubrir una nueva vida, intentando ser moderna. Se dejará querer y explorará sentimientos nuevos con sus pretendientes, pero nada será tan sencillo como se imagina. El cadáver que será objeto de investigación también tendrá un gran peso en la historia y es que todos tienen mucho que callar. Los personajes están bien creados y todos aportan a la historia, teniendo sus propias tramas. Sus protagonistas son muy diferentes, se aprecia una evolución de ellos durante la novela, haciendo que se empatice con ellos. Los escenarios son variados y detallados. Aunque todo transcurre en el mismo pueblo, está lleno de detalles, en los que su autora ha puesto mucho cariño. La narración es perfecta, usando un vocabulario ideal para la época en la que se narra. El ritmo es bueno, aunque en algunos momentos no avanza demasiado.
Como opinión, he tenido momentos de todo tipo. Al comienzo no me enganchó, sentí que eran demasiados personajes, con nombres extraños soltados de golpe. Muchas tramas abiertas en un comienzo donde no me ubicaba. Que los capítulos fueran cortos fue un punto a favor y con el paso de estos fui entendiendo la trama y como cada personaje tenía una gran importancia. Se me hizo adictiva y me mantuvo con la intriga hasta el final. Empatice muy bien con su protagonista y sentía que tenía mucho que contar. El amor, las incertidumbres y el misterio están bien mezclados en una época un tanto complicada. Por ponerle una pega, peca de descripciones demasiado detalladas y en algunas ocasiones innecesarias, que hacen que el ritmo baje un poco. Pero en general me ha gustado, es una novela entretenida, con personajes curiosos y aunque se sabe por dónde pueden ir los tiros o el final, su autora ha sabido dar un pequeño giro al final, con el que disfruté. Eche de menos conocer un poco más al hermano y verlo en la trama final. En esta novela os encontraréis, suspense, personajes curiosos, amor y sentimientos. Ha sido un placer colaborar con su autora. Si estáis buscando una novela diferente y muy bien ambientada, con ese punto de suspense y amor, adentraros entre sus letras, os la recomiendo de corazón.

